Introspectiva
Una página en el Diario ""
Escrita por matrix0419 19. Ene 2006 07:13 p.m.
Querido Diario,
Hoy te escribo, ya sin ningún tipo de sentimiento, solamente el de la resignación. Pero antes quiero agradecer a la vida, porque me lo ha dado todo. Salud, trabajo, estudios y muchas oportunidades que antes me eran impensables, por eso, muchas gracias.
Como te dije, no me siento tan deprimido, sólo algo resignado y confuso. Pienso que algo en mí tiene que cambiar. No sé que es, pero pienso que tiene que ser así. Quizás sea que tengo que endurecer el corazón un poco más o simplemente ser más precavido. Lo único que si sé, que aún no cierro mis puertas a cualquier posibilidad, ya que la única manera de evitar todos estas reflexiones que salen del alma, es simplemente evitar el sentir, y eso, hasta ahora, no creo que este dispuesto.
El viernes de la semana pasada me encontré con la primera, y al verla, veo que aún no puedo cerrar ese capítulo. Pienso que por lo intenso que viví con ella, se convirtió en mi Zahir y cada vez que la veo, es casi como si toda mi energía se desviara hacia ella. Allá estaba con otro hombre, y bueno, eso fue un golpe duro. No tanto como antes, ya que el tiempo, aunque no lo quiera creer sana las heridas, pero si un recordatorio de cómo estoy. Fue como si alguien me dijera por detrás, mira, todos se arriman y tú allá en la esquina, retirado, sin nadie a tu lado. El golpe no fue tan duro, pero aún resuena. Gracias a Dios, no tanto como antes.
Además yo creo que el problema está también en la elección. Yo realmente me he metido con dos casos bastante complicados. Una que no estaba físicamente con alguien, pero su cabeza ocupada, por su fallida relación de tres años y medio. En esa relación ella estuvo casi de “secreto” y él que era su hombre, nunca la quiso oficializar. La otra con un novio, tipo coraza protectora, que igualmente estaba a más de 3000 km de aquí, llevando una vida paralela, y ella que no sabe ni lo que ella misma quería y no podía entender o seguir sus sentimientos.
Recuerdo cuando a ella le dio su crisis en el hospital, estuve con ella toda una semana allá con ella. Le regalé toda una semana de mi vida, por verla en esa situación tan precaria e igualmente, sin nadie que se ocupara físicamente de ella. Cuando digo físicamente, es decir que estuviera allí, en presencia. Recuerdo todo el cariño que le di en el hospital, algo que no hice ni con mi mamá ni con mi abuelo cuando estaba enfermo (pero en ese entonces yo era muy niño). También todo lo que conversé con ella, y lo atribulada que estaba su mente. Simplemente no tenía a nadie con quien hablar, y sufría mucho, quizás más que yo, y al verla así aún me despertaba más cariño y más sentimiento que al final no pude controlar. Al final, ella (la segunda) quiso triangular la relación metiendo a su novio de por medio, y después de mi crisis, tuve que dejar eso.
El problema es que desde que empecé este juego, es decir, realmente cuando entre juego, desde el 1.1.2005, a relucir sólo han salido ellas dos. Es eso lo que realmente me desespera. Si pudiera decirte que tengo donde elegir, que salen oportunidades. Pero no, creo que me han dado o yo mismo me he puesto tarjeta roja y estoy en la banca.
De alguna manera pienso que re-planteando la estrategia o asimilando el golpe que me produjo la ruptura tan abruta de la relación con la segunda. No fue en igual medida como con la primera, pero creo que a plazos he estado asimilando ese golpe. Igualmente, persiste en mí aún el sentimiento de derrota. Qué tienen los otros, que no tenga yo. Ni sé.
Esto del amor, no sé, es muy difícil. Pienso que hasta más difícil que toda esta ciencia y tecnología y matemáticas, con la cual me gano el sustento diario. El problema es que tengo el pensamiento demasiado analítico para esas cosas, y como leí en un libro, uno escoge a sus amigos, pero el amor lo escoge a uno, y no se puede a ciencia cierta determinar, qué es lo que nos atrae a una persona. Además, en el amor, el negocio es de a dos personas, hecho en el cuál radica el Génesis de todos los conflictos.
Además, en las noches no puedo dormir bien. Me levanto casi dos veces seguidas. No sé por qué. Será la ansiedad al cambio, ni idea. Mientras, me sumerjo en la literatura.
Un abrazo,