Síntomas
El número y tipo de obsesiones y compulsiones que presenta el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) son relativamente limitados, y se clasifican en los siguientes grupos de síntomas principales:
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Contaminación por suciedad o gérmenes; la compulsión que acompaña a esta obsesión es lavarse. Las personas pasan varias horas al día lavándose las manos, duchándose y limpiando. Es probable que eviten algunas "fuentes de contaminación", como por ejemplo picaportes, llaves de luz y los periódicos.
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Comprobaciones repetitivas para corroborar alguna obsesión. La persona cree que debe comprobar cuidadosamente algo para impedir que otras personas resulten lastimadas. Sin embargo, en lugar de calmar la incertidumbre, la comprobación genera más dudas, y esto conduce a más comprobaciones. Los familiares y amigos ocasionalmente pueden ayudarlo a que la comprobación sea exhaustiva.
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Obsesiones puras en que las personas experimentan pensamientos repetitivos e intrusivos, generalmente, agresivos o con contenido sexual, y en donde ellas son siempre responsables de los actos. Cuando la obsesión es agresiva, en general, está dirigida a alguna persona particularmente importante para el paciente.
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Las obsesiones sexuales incluyen pensamientos, imágenes o impulsos sexuales perversos, que pueden incluir niños, animales o incesto.
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Se llama lentitud obsesiva a la obsesión por ordenar o ubicar objetos y eventos de determinada manera, realizar determinadas acciones siempre de la misma forma o acomodar las cosas simétricamente.
Muchos pacientes con TOC presentan una combinación de síntomas, aunque es probable que predomine un tipo de síntoma, como el lavado, la comprobación repetitiva o la lentitud obsesiva. También ocurre que los pacientes informan la presencia de diferentes síntomas predominantes a lo largo del curso de la enfermedad. Por ejemplo, durante la niñez, puede haber tenido rituales de lavado y, en la vida adulta, rituales de comprobación.