Diagnóstico de trastorno de pánico
Para poder hacer un diagnóstico de trastorno de pánico (TP), el paciente debe tener ataques inesperados y espontáneos, y debe experimentar, por lo menos, cuatro de los siguientes síntomas:
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palpitaciones
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transpiración
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temblores
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dificultad para respirar
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sensación de “nudo” en la garganta
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dolor o molestias en el pecho
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náuseas
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mareos
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miedo a perder el control o enloquecer
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temor a morir
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entumecimiento o cosquilleo
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escalofríos o acaloramiento
Algunas personas sólo experimentan un par de estos síntomas; estos episodios se llaman ataques con síntomas limitados.
Como los ataques pueden ocurrir durante el sueño, las personas que los padecen se despiertan con mucha angustia. Estos ataques nocturnos muchas veces se confunden con pesadillas y terrores nocturnos, pero en registros de sueño se puede observar que son diferentes.
Los pacientes con TP en general recurren a su médico porque tienen síntomas asociados con problemas cardíacos, como por ejemplo palpitaciones, dificultad para respirar y dolor en el pecho. En la mayoría de los casos, la naturaleza de pánico de los síntomas hace que el diagnóstico sea sencillo, pero en personas con problemas cardíacos previos puede ser difícil establecer si los síntomas reflejan un ataque de pánico o una enfermedad cardíaca.
Los ataques de pánico también ocurren con otros trastornos de ansiedad, especialmente con el trastorno de ansiedad social (TAS) y el trastorno por estrés postraumático (TEPT).
Ultima actualización:26/05/2009