Evaluación
La evaluación es una parte esencial del diagnóstico y tratamiento del TEPT. No sólo ayuda a determinar el diagnóstico en sí, sino que además proporciona un diagnóstico inicial que establece la severidad de los síntomas para medir el progreso y el deterioro asociados con el tratamiento. La evaluación se puede realizar en forma estandarizada o no estandarizada.
En general, se utilizan dos tipos de evaluación no estandarizada:
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Una forma habitual y útil de evaluación se lleva a cabo mediante la supervisión de las dificultades y los síntomas. Como paciente, se le pedirá que lleve un registro de los comportamientos, como por ejemplo pesadillas o brotes de ira. Deberá consignar la fecha y hora del evento, la situación, los pensamientos y la reacción emocional que tuvo cuando aparecieron los síntomas.
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Las entrevistas clínicas se utilizan habitualmente como técnica de evaluación. Generalmente, consisten de una evaluación psicosocial global que incluye antecedentes de problemas previos, tratamientos y resultados pasados, dificultades familiares, y desempeño educativo y laboral. Luego se registran los detalles específicos de la experiencia traumática y su respuesta.
Las evaluaciones estandarizadas tienen muchas ventajas sobre las no estandarizadas, ya que son confiables y eficaces en la medición de la gravedad y los cambios de los síntomas. La mayoría utiliza una escala para hacer una evaluación y para registrar los cambios del tratamiento. Las evaluaciones estandarizadas se realizan por medio de escalas o cuestionarios clínicos y de autoinforme.