Factores internos

Existen algunas características psicológicas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar depresión. Se trata de los factores internos, como por ejemplo, el nerviosismo, los pensamientos negativos o pesimistas, o un patrón de comportamientos pasivos.

Nerviosismo normal

La tendencia a ponerse nervioso depende de factores hereditarios y medioambientales. El nerviosismo, al igual que otros rasgos de la personalidad, está determinado por los genes y el desarrollo de la persona. Las personas vulnerables y sensibles a las emociones tienen más riesgo de deprimirse.

Si usted tiende a reaccionar negativa e intensamente, es probable que ante presiones externas, como el divorcio o un despido, se deprima fácilmente. Si usted es, en general, nervioso, debe evitar presiones medioambientales y factores estresantes a fin de evitar aumentar el riesgo de desarrollar depresión.

Una actitud negativa

Una actitud negativa significa que la persona tiene tendencias a pensar en forma pesimista o negativa, especialmente cuando se enfrenta a una adversidad.
La actitud negativa en la forma de pensar se ve especialmente marcada por tres factores:

  • la tendencia a hacerse responsable por acontecimientos desagradables
  • la tendencia a creer que los acontecimientos desafortunados se extienden a otros aspectos de la vida
  • la creencia de que nada puede mejorar, de que la persona estará expuesta a acontecimientos desagradables por el resto de su vida.

Un estudio reciente, realizado en los Estados Unidos, indica que los jóvenes varones con una forma de pensar pesimista tienen un riesgo 16 veces más alto de deprimirse en comparación con otros individuos.

Patrón de comportamiento pasivo

El patrón de comportamiento pasivo es aquel en el que la persona reacciona ante la adversidad mediante alguna de las siguientes formas:

  • paralizarse
  • darse por vencido y no resolver los problemas
  • huir de los problemas.

El riesgo de deprimirse disminuye si, durante la niñez (o posteriormente), usted aprende a resolver los problemas, es decir tiene un comportamiento activo en lugar de pasivo. Una forma de resolver los problemas es hablar sobre ellos.

Pero si usted tiene un patrón de respuesta pasiva, probablemente sea el resultado de los pensamientos negativos. Tal vez, a menudo usted se diga a sí mismo: "De todas maneras, yo no puedo hacer nada al respecto". Usted piensa esto justamente porque no aprendió a resolver los problemas que se presentan en la vida de forma activa y constructiva.

La autoestima baja o inestable (que fluctúa con los momentos de prosperidad y adversidad) también puede aumentar el riesgo de desarrollar depresión. Lo mismo ocurre con las personas que dependen emocionalmente de otras o las personas que, en general, no confían en otras personas.

Ultima actualización:20/06/2008