Lea un ejemplo
Me despierto muy temprano. El día me parece un obstáculo insuperable que no termina nunca. Me cuesta trabajo pensar, pero más aún tranquilizarme y tomar decisiones. Todo lo que debía hacer se ha acumulado, y las cosas que he hecho hasta ahora han sido de forma superficial y sin entusiasmo. Si tan sólo pudiera dormir y olvidarme de todo.
Permanecer inconsciente en un vacío en el que nada tenga significado. Donde no haya nada que hacer. Si tan sólo pudiera llorar, eso me ayudaría, pero no me salen las lágrimas. Odio tener lástima de mí mismo, intentar dar pena. Es evidente que no merezco nada y que el mundo estaría mejor sin mí. Recuerde que tal vez no se sienta así, algunas personas duermen constantemente o lloran todo el tiempo; todos somos diferentes.