Depresión de invierno

Se sabe con certeza que la luz juega un papel importante en el estado de ánimo de una persona… especialmente en el hemisferio norte.

Otro hecho que también se conoce hace muchos años es que la cantidad de luz a la que podemos estar expuestos es el factor determinante para la aparición de una de las variedades de la depresión. En los años ochenta, este tipo particular de depresión se denominó “depresión de invierno” o trastorno afectivo estacional (TAE).

La depresión de invierno afecta principalmente a las mujeres (80%) y comienza en una edad temprana. Cuanto más al norte vivimos, más aumenta el riesgo de desarrollar la depresión de invierno.

Síntomas

Una persona que tiene tendencia a desarrollar depresión de invierno comenzará a tener algunos de estos síntomas en los meses de otoño:

  • Tristeza y mal humor. 
  • El cansancio es más frecuentemente y la energía es menor que en los meses de verano. 
  • Mayor necesidad de sueño. 
  • Más apetito y el impulso de comer grandes cantidades de carbohidratos (pan, pastas, arroz, fruta, etc.) y dulces, en especial.

Si no se obtiene tratamiento para la depresión de invierno (si, por ejemplo, la persona no se da cuenta de lo que tiene), los síntomas continuarán hasta la primavera, período en el cual la luz comienza a aumentar gradualmente. Es decir, su nivel mental y social se verá disminuido durante muchos meses.

Por eso es importante que consulte a su médico si presenta algunos de estos síntomas por algunas semanas.

Éste descartará cualquier otro motivo para su cansancio u otros síntomas, y luego comenzará con el tratamiento adecuado. El tratamiento será distinto si usted sufre depresión de invierno o depresión “normal”. Por eso es importante distinguir entre estas dos formas de depresión.

Terapia con luz

El tratamiento medicamentoso de la depresión de invierno, a diferencia del de la depresión común, no ha tenido resultados convincentes. Sin embargo, existe otra forma muy eficaz de tratar la depresión de invierno en particular: la terapia con luz.

Esta terapia se realiza mediante una lámpara especial, que brilla con una luz potente y de amplio espectro. La intensidad luminosa de una lámpara como ésta es de al menos 2500 lux. Mientras más potente sea la lámpara, menos tiempo se necesita frente a ella. Por ejemplo, si usted compra una lámpara con 2500 lux, necesitará estar sentado frente a ella durante dos horas para obtener el efecto deseado. Si la lámpara tiene una intensidad luminosa de 5000 lux, solamente necesitará exponerse a ella durante una hora.

Ultima actualización:04/07/2008