Conocer la depresión Ayuda para los que sufren depresión Ayuda para la familia, los amigos y compañeros de trabajo La sociedad DepNet Comunidad Mi depresión

Síntomas físicos

La depresión puede ocasionar una serie de síntomas físicos. Por ejemplo, si una persona se encuentra deprimida, es muy común que pierda el apetito.  Deja de sentir placer al comer y la comida no parece sabrosa. Si come, lo hace, más que nada, por un sentimiento de obligación. Come muy poco y quizás pierda mucho peso; esto a su vez hace que se sienta más cansada y sin energías como para tener ganas de comer. Y así continua el círculo vicioso.


En un caso de depresión atípica, también puede suceder que el apetito aumente.  Tal vez al comer la persona se sienta mejor y, en ese caso, aumente de peso. Por consiguiente, debemos estar alerta, ya que los cambios inexplicables en el apetito y el peso pueden ser síntomas de depresión.

Dolor

Si una persona sufre dolor crónico (por ejemplo, a causa del reumatismo o de los problemas de espalda), este dolor aumentará con la depresión.  Aunque la persona no haya llegado al punto de un dolor crónico, la depresión puede provocar diferentes síntomas de dolor, por ejemplo:

  • músculos y articulaciones doloridas
  • dolor de estómago u otros problemas estomacales, y
  • dolor de cabeza.

A menudo, la persona va al médico a causa del dolor.  Por eso, es importante que siempre que el dolor empeore sin un motivo físico claro, el médico tenga la depresión en cuenta. Además, el dolor y otros síntomas crónicos también pueden aumentar las posibilidades de padecer depresión.

Tensión

La depresión hace que sea difícil relajarse, tanto física como mentalmente. Las ideas dan vueltas en círculos y la persona no puede tomar decisiones. Los músculos se tensionan y quizás duelan, y aunque la persona se sienta cansada no puede relajarse y descansar. Esta tensión aumenta la sensación de malestar y, por lo tanto, aumenta la depresión.

Cansancio y falta de energía

La mayoría de las personas que sufren depresión están cansadas y se quejan de falta de energía. El cansancio y la falta de energía pueden ser tan preponderantes que quizás no puedan levantarse, bañarse o realizar cualquier otra tarea. El cansancio aísla, ya que la persona a veces no puede atender el teléfono, recibir y atender a sus visitas o relacionarse con otras personas, no importa cuán cercanas sean.


Ultima actualización: 20/06/2008