Experiencia
Se me diagnosticó Depresión como enfermedad secundaria asociada a otro Trastorno de Ansiedad. Asistí a un grupo de Psicoterapia en un hospital. El curso duró entre 9 y 10 semanas; asistieron unas ocho personas. Me pareció sumamente útil y alentador. Compartir los detalles de tu vida y tus sentimientos con otras personas que han pasado por lo mismo puede resultar un gran consuelo: "Dios mío, no soy el único en el mundo que piensa de esta forma". Los demás comprenden y pueden reírse de sí mismos y de su conducta. Todos nos alentamos mutuamente.
La propia Psicoterapia es una terapia extraordinaria. Al principio, la idea de enseñarse a sí mismo a PENSAR de modo diferente como manera de superar la Depresión resulta algo ridícula, pero no lo es. Funciona en realidad. Si se administra día a día, un pequeño paso cada vez, realmente puede ayudar. Poco a poco, practicando con dedicación, escribiendo cada pensamiento negativo que tengas y cómo cambiarlo, aprendes a reconocer los pensamientos negativos que están asociados con los sentimientos depresivos y empiezas a desplazarlos. También empiezas a practicar más actividades. Tú piensas: "No puedo hacer frente a la limpieza de la casa". De acuerdo, así que al día siguiente te sientes orgulloso al limpiar UN mueble. Y al día siguiente otro y así sucesivamente. Planificas cada día y vas incorporando actividades que te dan placer y otras que son un logro. Y entonces empiezas a sentir que estás logrando algo.
Pero sería erróneo creer que es fácil. Es una labor ardua, detallada y fatigosa evaluar cada acción (o inacción), evaluar cada pensamiento cuando pasa por tu mente. Escribirlo todo. Te deprimes cuando las cosas van mal y padeces contratiempos. NO ES FÁCIL. Pero si tan sólo lo intentas sobre todo dentro de un grupo de personas que mejoran ANTE TUS PROPIOS OJOS y lo sigues intentando, realmente puedes lograr una diferencia. Yo he podido lograrla para mí y para todos los miembros de mi grupo.