Todos los días

En el trabajo

Cuando vuelva al trabajo, debe recordar que no podrá simplemente retomar todo en donde lo dejó antes de enfermarse. En general, las expectativas que uno mismo se crea son las más difíciles de alcanzar. Deje de jugar a ser un súper héroe de una vez por todas.
Tal vez pueda hablar con su superior y distribuir las tareas de otra forma durante un tiempo. Si sus colegas conocen su situación, probablemente se muestren considerados y cooperen.
Sentirá más presión si lo que usted espera y lo que cree que los demás esperan de usted es demasiado. Este tipo de presiones pueden empeorar su condición aún más. Por eso, cuando vuelva a trabajar, dé un paso por vez.

En su casa

Su apariencia puede engañar hasta a sus seres más queridos. Cuando comience a recuperarse lentamente, las personas a su alrededor esperarán que vuelva a involucrarse emocionalmente de la misma manera en que lo hacía antes. Este tipo de expectativas sólo generan desilusión y frustración. Por eso, es fundamental que hable sobre su enfermedad y que su familia participe activamente de su tratamiento.

Es importante que los que están a su lado puedan entender cómo se siente. Si ellos lo acompañan a usted a su consulta con el médico, éste podrá responder preguntas y aclarar cualquier malentendido.

Ultima actualización:19/06/2008