Manténgase sano
¿Quiere llevar una vida agradable?
Cuando esté completamente recuperado, estará impaciente por llevar una vida agradable y querrá hacer cosas a la misma velocidad que antes de la enfermedad.
¿Se está recuperando?
Es comprensible que quiera mejorar rápidamente. Después de todo, su enfermedad no le ha dejado ninguna secuela y no parece haber quedado debilitado. Sin embargo, compare su Depresión con una enfermedad física y quizá le sea más fácil entenderlo.
- Tiene que cuidar de usted mismo durante esta fase crítica
Imagínese que se ha roto una pierna y que ha estado enyesado durante tres meses. Los músculos estarán débiles cuando se quite el yeso, ya que han estado inactivos durante tres meses. Sólo cuando ejercite los músculos del muslo podrá utilizar otra vez la pierna.
La pierna rota puede compararse con la Depresión. Después de la Depresión tendrá que hacer un poco de "ejercicio" y necesitará:
- Un tiempo para recuperarse
Estará todavía frágil:
- Puede que llore con facilidad
- No podrá soportar tanta tensión como en el pasado
- Se cansará más que antes cuando lleve a cabo sus actividades físicas y mentales habituales
Si ha ingresado en un hospital, ahora pueden darle el alta. Pero, aunque es un acontecimiento feliz, puede sentirse preocupado por ello. Quizá se preocupe por cosas como:
- ¿Podré enfrentarme a la situación?
- ¿De verdad estoy mejor?
- ¿Puedo volver a funcionar con normalidad?
Recuerde que todavía es vulnerable y que es muy importante que se cuide a sí mismo:
- No deberá acudir al trabajo durante un mes después de que lo den de alta, a partir de la fecha en que usted y su médico decidan que han desaparecido todos los síntomas de Depresión.
Este período de tiempo le permitirá volver paulatinamente a la normalidad. Lo mejor será que vaya incrementando poco a poco las actividades que le gustan, tanto físicas como mentales.