El hospital
Lamentablemente, son muchos los mitos y prejuicios que existen sobre la internación en un servicio psiquiátrico. Sin embargo, la mayoría de estos mitos tienen su origen en los días de los viejos hospitales del estado.
Las condiciones de los servicios psiquiátricos mejoraron mucho en la actualidad: las habitaciones son individuales o de dos camas y el ámbito físico es agradable. Muchas personas creen que los enfermos que padecen depresión y los pacientes psicóticos o abusadores deben estar separados en los hospitales. Lamentablemente, esto sólo se hace en algunos hospitales.
En los últimos 30 años, el desarrollo del tratamiento de la depresión creció notablemente. En la actualidad, los pacientes disponen de métodos efectivos que pueden aliviar o curar la depresión en cuestión de semanas. El 90% de los pacientes que se internan con depresión se recuperan totalmente.
¿Quiénes son hospitalizados?
La mayoría de las depresiones son tratadas por el médico de cabecera o el psiquiatra. Pero, en algunos casos, es necesario recibir tratamiento en el servicio psiquiátrico de un hospital. Por ejemplo, cuando la persona tiene ideaciones suicidas o padece depresión severa o psicótica. También es posible que una persona con depresión leve sea internada porque el tratamiento que recibe del médico o especialista con antidepresivos no surte efectos.
Además, las personas que padecen tanto depresión como enfermedades físicas graves probablemente necesiten internación. El tratamiento con antidepresivos puede ser perjudicial para las personas que tienen una enfermedad física grave. En esos casos, es necesario realizar una observación continua y esto se puede lograr sólo si la persona permanece internada. Así, ambas enfermedades se pueden monitorear y tratar simultáneamente. También es importante que un especialista controle las interacciones medicamentosas en los casos que el paciente recibe diversos tipos de medicamentos.
Tratamiento agudo
La primera vez que una persona es internada con depresión, los médicos esperan hasta una semana para comenzar el tratamiento. De esta manera podrán realizar un diagnóstico seguro y, a partir de eso, planificar el mejor tratamiento posible. De todas maneras, el hecho de estar internadas es una ayuda para muchas personas.
Se sienten aliviadas porque ya no deben enfrentar cosas que parecen inalcanzables debido a la depresión, aunque sean cosas triviales, como por ejemplo:
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cocinar,
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cuidar a los hijos,
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limpiar,
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ir de compras,
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trabajar.
Cuando una persona está internada en un servicio psiquiátrico, se la examina y trata en forma integral; esto es prácticamente imposible fuera del hospital. El tratamiento abarca los siguientes aspectos:
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observación para realizar un diagnóstico preciso;
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atención y protección de cualquier comportamiento autodestructivo;
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ejercicios con psicoterapeutas o terapeutas ocupacionales para mantener un nivel de funcionamiento físico aceptable;
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consejería social;
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terapia ambiental;
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tratamiento farmacológico;
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capacitación psicoeducativa y terapia de grupo y, posiblemente, psicoterapia;
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terapia electroconvulsiva (en casos severos).
Ultima actualización:20/06/2008