Su médico
Su médico debe ser su primera opción si sospecha que padece depresión. Una vez allí, podrá comenzar su tratamiento, ser derivado con un psiquiatra o, en los casos más graves, hacer los arreglos para una internación.
Sin embargo, la mitad de las personas que sufren depresión y que deberían ser tratadas nunca acuden al médico. Además, de la mitad que sí va al médico, del 25% al 30% ya han padecido depresión antes. Acuden a su médico porque se dan cuenta de que la depresión ha regresado.
Por lo tanto, muy poca gente va al médico la primera vez que se ve afectado por esta enfermedad. Debe señalarse al respecto que, como la depresión se puede tratar, los médicos la consideran una de las enfermedades "buenas". El 99% de las personas que sufren depresión pueden volver a ser saludables, felices y alegres, ya que el tratamiento funciona.
Los síntomas físicos pueden ser engañosos
Desafortunadamente, no todas las personas con esta enfermedad y que acuden al médico recibirán un diagnóstico de depresión. Muchos estudios demuestran que del 10% al 20% de los pacientes que van al médico son diagnosticados con una enfermedad física debido a sus síntomas físicos. Justamente, esto ocurre porque muchos describen sus síntomas físicos, y éstos pueden alejar al médico del diagnóstico de depresión.
Sin embargo, gracias a cursos y capacitaciones adicionales, los médicos han podido mejorar en su diagnóstico acertado de depresión. Esto se ve reflejado en el aumento de antidepresivos que se recetan.
Por otro lado, existen muchos otros trastornos físicos que pueden presentar síntomas parecidos a los de la depresión, como trastornos metabólicos y un bajo porcentaje de hemoglobina. Y, por supuesto, estos trastornos no deben tratarse con antidepresivos.
El 90% de los pacientes reciben tratamiento médico.
Prácticamente todos los pacientes depresivos comienzan el tratamiento con su médico. El 90% de los pacientes tratados, reciben tratamiento de su médico. Los psiquiatras y el servicio hospitalario cubren el 10% restante.
Muchos pacientes que acuden al médico no van por voluntad propia. Por lo general, la gente a su alrededor (pareja, hijos, amigos, compañeros de trabajo, jefe) los insta a una consulta con su médico.
Pocos pacientes que sufren depresión necesitan tratamiento hospitalario. Aquéllos que son internados a menudo corren el riesgo de suicidarse o no han aceptado la enfermedad que padecen ni su gravedad.
Ultima actualización:20/06/2008