¿Puedo ayudar?
Sin duda que puede ayudar, pero ¿cómo hará para que su compañero se dé cuenta de que necesita tratamiento y lo acepte?
- Si su empresa ofrece un Servicio Médico, hable con él.
- La mayoría de las empresas tienen un encargado de salud y seguridad. Éste debe poder ayudar y preocuparse sobre los riesgos para la seguridad que podrían derivarse de una Depresión.
- Si usted es la persona de mayor autoridad, recomiende a su compañero que acuda al Médico; pero asegúrese de que sepa que usted comprende y apoyará el tratamiento.
- Si no lo es, escuche con simpatía, de preferencia fuera del entorno de trabajo. Si no puede hacer que se "abra", puede proponerle que hable con un Médico.
- Quizá su empresa ofrezca los servicios de una asesoría o consejería que pueda ayudar.
Resulta difícil decir exactamente qué servirá en una situación determinada. Debe tener en cuenta que la enfermedad, en particular una enfermedad mental, puede poner en peligro el trabajo de una persona. Intente tranquilizarla si esto depende de usted.
Intente que su compañero se dé cuenta de que la mayor amenaza consiste en no recibir tratamiento.
Cuando comience el tratamiento, todos deberán actuar con un poco de paciencia. La mejoría no se producirá de un día para otro, sino que requerirá tiempo. Incluso cuando la persona parezca estar perfectamente, usted debe comprender que no estará completamente bien. Tendrá que hacer concesiones al respecto. Una persona que se recupera de una Depresión suele soportar mal el estrés o la fatiga.
No se decepcione si no se le reconoce la ayuda que ha prestado. El agradecimiento por su ayuda puede llegar sólo meses después o nunca. La Depresión distorsiona la percepción. En ese estado, una persona puede ser incapaz de darse cuenta de la ayuda que ha recibido.